#Cultura #innovadora y #emprendedora. La importancia de las Relaciones #UniversidadEmpresa

Como todos sabemos, vivimos un cambio de época y de paradigmas. Cada día es habitual descubrir nuevos avances e innovaciones. Los cambios son constantes, profundos y muchas veces, radicales. La Cultura de Innovación y de Emprendimiento han dejado de ser una oportunidad, para convertirse en una obligación.

No importa cual sea la organización, propuesta de valor o modelo de negocio. Mucho menos el tipo o puesto de trabajo. Si no existe innovación y emprendimiento, morirá. Es solo cuestión de tiempo. Si no lo hacemos, otros lo harán por nosotros.

“Solo hay un jefe. El Cliente. Y él puede despedir a todo el mundo,

desde el Presidente hacia abajo, simplemente gastando su dinero en otro sitio.” (Sam Walton)

Aunque es obvio, conviene recordar que las organizaciones son fundamentalmente personas. Es lo único importante. Ya no existen los Recursos Humanos, sino humanos con recursos. Es esencial apostar por el desarrollo del talento y las fortalezas de cada uno, buscar nuestra mejor versión trabajando en equipo y potenciando la cadena de valor:

imaginación —> creatividad —> innovación —> emprendimiento

Nunca han existido tantas oportunidades y posibilidades de innovación y emprendimiento. Particularmente, en el ámbito de la innovación tecnológica, asistimos a una revolución sin precedentes. Términos como: Industria 4.0, transformación digital, internet de las cosas, realidad virtual, realidad aumentada, blockchain, inteligencia artificial, redes sociales, impresión 3D, RFD, RFID, big data, smart cities, smart car, etc. se han hecho habituales y son un demostración de que todo está cambiando, y hay mucho por descubrir.

"En las empresas solo existen dos funciones fundamentales:

la innovación y el marketing, el resto son costes." (Peter Drucker)

¿Como se producen estos cambios tecnológicos?

Para llevar esto a cabo, en los procesos de cambio tecnológico existen 3 estados fundamentales, que no son lineales sino que se retroalimentan y potencian mutuamente:

  • invención: creación de la idea potencial

  • innovación: aplicación o comercialización de la idea

  • difusión: introducción y utilización en el mercado

Tradicionalmente se habla de la innovación tecnológica como resultado de una cadena de valor denominada I+D+i, en la cual se desarrollan las siguientes actividades:

  1. investigación científica o básica: busca crear el saber, conocimientos, causas y características.

  2. investigación aplicada: generar nuevas tecnologías que aporten utilidad práctica a los conocimientos adquiridos

  3. desarrollo y producción de nuevos productos, servicios o procesos: aplicación de las nuevas tecnologías en nuevos productos, servicios o procesos

  4. desarrollo exploratorio y comercialización: análisis del mercado y evolución tecnológica, para estudiar su viabilidad técnica y comercial

A su vez, según el resultado logrado, podemos hablar de distintos tipos de innovación:

  • propuesta de valor (innovación de producto o servicio)

  • cliente (innovación en clientes y mercados)

  • organización (innovación de procesos y organizativa)

  • canales (innovación de distribución y marketing)

La innovación no es un proceso exclusivo de las empresas, ni se realiza de forma aislada, sino en relación con otros ingredientes que conforman el Sistema Nacional de Innovación y las políticas científicas, tecnológicas e industriales (ciencia, tecnología y empresa):

  1. empresas: son los responsables últimos de la innovación, validación y comercialización en el mercado

  2. administraciones públicas: desarrollan las políticas de apoyo a la I+D+i

  3. universidades y otros organismos públicos de investigación (OPIs): generan el conocimiento científico y tecnológico a través del sistema público de I+D

  4. infraestructuras de soporte: parques, centros tecnológicos, fundaciones universidad-empresa, institutos, labs, centros de empresa e innovación, clusters, etc.

  5. otros: ayudas y subvenciones, financiación (capital riesgo, garantía recíproca, …), talento y formación, demanda social y empresarial, …

La experiencia nos demuestra que para lograr que el Ecosistema de Innovación funcione y tenga éxito, resulta fundamental la dinamización e intermediación de diversos agentes (personas y entidades) con los conocimientos, experiencia contrastada y capital relacional, que puedan ser capaces de desarrollar las denominadas Relaciones Universidad-Empresa (RUE), conectando los ingredientes más idóneos y a la medida de cada proyecto o necesidad.

Las Relaciones Universidad - Empresa en todos sus ámbitos posibles (formación, I+D+i, cooperación internacional, empleabilidad, emprendimiento, …) son tan amplias y variadas como imprescindibles y difíciles de alcanzar, debido a que los intereses, tiempos, ritmos, trámites, perfiles profesionales, objetivos, etc., existentes en el ámbito universitario y en el empresarial, suelen ser muy distintos. No obstante, aunque tradicionalmente han estado bastante separados, desde hace años se ha ido cerrando esa brecha, para beneficio de ambas partes y de toda la sociedad, a través de alguno de los 3 modelos clásicos de RUE: Sábato, Triple Hélice y Sistemas Nacionales de Innovación.

Para conocer con más detalle las distintas herramientas y opciones, recomiendo leer el post: Herramientas de innovación y emprendimiento en las empresas.

Para más info: info@juancarlosbugallo.com

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